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Excursión a Kinderdijk y Gouda

Detalles rápidos

Adulto
59
Joven (De 6 a 16 años)
29
Niño Menos de 6 años
Gratis

¡El siglo de oro en un solo día!

Como ya sabéis, en el S. XVII los Países Bajos eran una potencia mundial y para comprobarlo no hay mejor manera que acompañándonos en esta excursión. En el parque de molinos de Kinderdijk descubriremos cómo los neerlandeses se las ingeniaron para que los molinos les ayudaran a desecar las tierras, además de explotarlos para su uso más común: moler. Pero, además, tras manufacturar las materias primas también había que comercializarlas, por eso, cerraremos el círculo conociendo una de las ciudades con más importancia histórica y comercial en el desarrollo del país: Gouda.

 

Itinerario:

Checkmark Kinderdijk

Nuestra primera parada será Kinderdijk, calificado patrimonio de la humanidad por la UNESCO, un parque que se ha convertido en el mejor reflejo de la prosperidad económica que vivieron los neerlandeses en el siglo XVII. Para entender cómo estos gigantes afectan a la economía del país, entraremos a uno de los molinos, donde nuestro guía experto nos contará todos los detalles sobre su funcionamiento y el papel que jugaron en el desarrollo del país.. Además, después de la visita podremos disfrutar de tiempo libre para pasear, tomar fotos del paisaje, visitar otros molinos, acercarnos el museo de Kinderdijk o incluso dar un paseo en barco.

 

Checkmark Gouda

¿Se os hace la boca agua al leer Gouda? ¡A nosotros desde luego que sí! En esta excursión también visitaremos la ciudad que da nombre al queso más consumido del mundo. Aunque no creáis que fue el queso lo único lo que hizo a esta ciudad prosperar: en el siglo de Oro Gouda fue un enclave comercial importantísimo en los Países Bajos. ¿Intrigados? ¡Pues os lo contamos en su plaza del mercado!

Visitaremos edificios tan emblemáticos como la iglesia de San Juan, construida en el siglo XV y conocida por sus hermosas vidrieras; el ayuntamiento, ubicado en la plaza del mercado; y la balanza pública. Y no os preocupéis, por supuesto, no nos iremos de esta ciudad sin probar su delicioso producto local. Por eso, tras una visita al mercado de queso, podremos degustar diferentes tipos y hasta llevarnos alguno de vuelta a casa. Por último, también aquí habrá tiempo libre para disfrutar por nuestra cuenta de la ciudad antes de emprender el camino de vuelta.